Página 134 - Libro de Ciencias Naturales de Séptimo Grado
Formación del viento, nubes y lluvia
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Para descubrir otras mujeres exploradoras de la naturaleza, puedes investigar en libros de historia o en Internet sobre figuras femeninas notables en el campo de la exploración, la ciencia y la aventura. Observa las contribuciones de mujeres en diferentes ámbitos, como el montañismo, la biología marina, y la ciencia medioambiental. Las historias de estas mujeres pueden servir como inspiración y enseñanza sobre la capacidad de superar obstáculos y abrir nuevos caminos.
Existen muchas mujeres inspiradoras que se han destacado en la exploración de la naturaleza. Por ejemplo, Junko Tabei fue la primera mujer en llegar a la cima del monte Everest. También está Sylvia Earle, una investigadora marina que ha liderado numerosas expediciones submarinas. Estas mujeres, al igual que Lidia Huayllas y las Cholitas Escaladoras, han desafiado las expectativas y han dejado una huella en el campo de la exploración.
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¿Sabes de otras mujeres que se hayan dedicado a la exploración de la naturaleza?
Cholitas Escaladoras
Había una vez una mujer llamada Lidia Huayllas que vivía al pie de una hermosa montaña en Bolivia.
Toda su vida, Lidia y sus amigas habían cocinado para los andinistas antes de que salieran de los campamentos para escalar la montaña. Lidia los veía ponerse el casco, ajustarse la mochila, atarse bien las botas y llenar sus botellas de agua. Veía sus expresiones de emoción antes de la aventura.
Lidia y las otras mujeres no sabían qué se sentía estar en la cima de una montaña. En cambio, sus maridos y sus hijos sí. Ellos trabajaban como guías y maleteros de los andinistas, llevaban grupos de escaladores a salvo hasta la cima y los acompañaban de regreso, mientras las mujeres se quedaban en el campo, en el valle.
Un día, Lidia les dijo a sus amigas:
—Subamos la montaña y veámoslo con nuestros propios ojos.
Mientras las mujeres se ponían las botas y los crampones bajo sus características faldas coloridas, llamadas cholitas, los hombres se burlaron.
—No pueden ir vestidas con cholitas —les dijeron. Tienen que usar ropa adecuada para escalar.
—Tonterías —dijo Lidia, mientras se ataba el casco. Podemos ponernos lo que queramos.
¡Somos las cholitas escaladoras!
A pesar de las tormentas de nieve y las intensas ventiscas, Lidia y sus amigas escalaron cima tras cima.
—Somos fuertes. Queremos escalar ocho montañas —decían.
Es probable que al mismo tiempo que lees su historia, ellas estén ascendiendo entre la nieve, emocionadas de ver el mundo desde una cima diferente, mientras el viento agita sus faldas coloridas.
Tomado de Favilli, E. y Cavallo, F. (2017). Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes. Bogotá: Planeta.